lunes, 1 de septiembre de 2008

Reflexión

REFLEXIÓN

Alguien dijo alguna vez que “las personas inteligentes deben sentir una gran soledad”. Y las inteligentes y sensibles perciben señales donde otros no ven nada, dice C. García “Yo nací para mirar lo que pocos quieren –o pueden ver-".

Estos seres inteligentes y sensibles pasan frente a una puerta y ven lo que otros no vieron. Y eso produce un enorme sufrimiento; pasar por una casa e imaginar, o tal vez saber misteriosamente, que está condenada; que pronto será demolida.

Pensar que los tiempos cambian, que esta vida es breve, que será rechazado por el verdadero amor de su vida y condenado por ella, tan solo”porque la decisión está tomada” y que la razón es un “No”, y solo “porque no es un si”. Y aún tener esperanza.

Esto les ocurre a las personas inteligentes y sensibles. De todos modos, si el dolor, ese dolor, es muy grande, también el premio lo será, porque en el caso de un poeta o un ángel, este podrá hacer sus versos, canciones, narraciones, sus memorias, aquél sus acciones, obras, signos y milagros; justamente porque “ve señales” donde “otros” no ven nada.

Su dolor es grande, muy grande, es el dolor del Laurel, que corona a los poetas y héroes; y representa “la gloria”, que no significa necesariamente alegría.

Su dolor es grande, muy grande, pero es un dolor que mejora.
Al menos eso creo y se.

Es preferible, ese dolor a la insensibilidad total o a la “ingenuidad feliz” de las personas de ciertos avisos que siempre van contentas por todo.

Después de todo, el mundo es bastante trágico, para que nos vamos a engañar.

Dios nos ayude.
(Del Libro "A Fernanda" año 1998 por Aníbal Luis Puricelli Pinel" Segunda Edición Octubre 2005 Ed Miradas)

2 comentarios:

Cato® dijo...

lindo palo pa' mi rancho...

Desencantada dijo...

NO mucho para decir... Yo no creo ser un ser que perciba cosas donde nadie las ve, pero el dolor lo llevo.. me debe faltar desarrollar esa visión entonces.





Qué HERMOSO que escribe Ud. Angel.